Leyendo estos días la prensa en relación con los Juegos Olímpicos “Río 2016”, me llamó especialmente la atención una emotiva noticia: una jugadora de un equipo de rugby le pide matrimonio a su pareja, jugadora del equipo contrario, tras finalizar el partido, en medio del estadio y con un micrófono en la mano, empleando en público palabras de amor. campanules-944642_960_720La noticia aparece en el periódico porque sucede en el estadio brasileño donde se acababa de jugar el partido femenino de rugby entre Australia y Brasil, y añade que se trata de los Juegos Olímpicos de la Historia en que hay más personas cuya orientación sexual declarada es distinta de la heterosexualidad, formando parte de las siglas LGBTIQ, que significan: lesbianas, gais, bisexuales, transexuales, intersexuales y queers.

mona-lisa-67506_960_720Al leer estas siglas en la noticia tuve que consultar los significados, resultándome el más llamativo el significado de queer. Los cuatro primeros son los más conocidos, tal vez; el significado de intersexual se corresponde con la antigua acepción de hermafrodita, que reúne caracteres de ambos sexos. Sin embargo, el término queer deriva del inglés, que significa desambiguación, y viene a definir una tendencia que no quiere estar englobada en las tipificaciones clásicas de las distintas orientaciones sexuales, tipificaciones que se caracterizan por similares comportamientos, discursos, ideologías y estilo de vida, y de los que los queers huyen al no querer verse enrolados en ninguna clasificación, sintiéndose así verdaderamente libres.

Pues como libres que somos todos, tan solo respetemos los lindes interpersonales de esas libertades, y por supuesto, animo a la tolerancia con respeto y educación, que, de ser así, España será un país mejor.

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