En este mundo que va tan rápido y con tanta presión social, laboral e incluso familiar, mundo al que cuesta acostumbrarse precisamente por no querer perder o bajarse de ningún tren de cualquiera de los ámbitos: laboral, familiar, sentimental, competitivo, etc., lo cual es lícito, surge un enemigo que literalmente no deja dormir por las noches, al mantener las revoluciones altas durante los momentos de relax: el estrés, o su pareja la ansiedad. Recuerdo que el estrés psíquico actúa a nivel del corazón de la misma manera que el estrés físico: suben la frecuencia cardiaca y la tensión arterial de forma fisiológica (normal).
Tan solo por intentar diferenciar los conceptos, comentar que el estrés es la tensión provocada por circunstancias, y que la ansiedad no permite el sosiego. Como se puede ver, ambos van de la mano como un matrimonio bien avenido.
Todas aquellas manifestaciones presuntamente cardiológicas que tengan lugar durante los momentos de descanso como la relajación tras finalizar la jornada laboral, o tras llegar a casa y sentarse en el sofá o mismo en el momento en que uno reposa en cama, manifestaciones que pasan desapercibidas en los momentos de mayor actividad, de mayor exigencia, incluso que pasen desapercibidas como para no limitar la actividad física que se realice, sin duda hay que pensar en uno de los enemigos por excelencia de esta sociedad, que es el estrés, o su pareja de conveniencia, la ansiedad.
Las manifestaciones cardiológicas son variadas: trastornos del ritmo cardiaco como taquicardias, referidas como palpitaciones rápidas, o latidos anticipados, los cuales pueden ser referidos como “nudo en el estómago”, “golpe dentro del pecho” o incluso paradójicamente como “me falta un latido”. En otros casos, el estrés se refleja como dolor en el pecho que puede simular el dolor anginoso, o incluso como cefalea por importantes subidas de tensión arterial.
Aunque con frecuencia el estrés sea el causante de estos síntomas, sin duda hay que descartar patologías propias del corazón potencialmente peligrosas, y para eso tenemos los test diagnósticos que CardioDoc lleva a su Domicilio: electro, ecocardio y holter.